Un plan de mantenimiento es el documento —o la configuración, en un CMMS— que define qué activos reciben mantenimiento preventivo, con qué frecuencia, bajo qué protocolo o norma, y quién es el responsable de ejecutarlo.

Por qué importa

Sin un plan explícito, el mantenimiento se vuelve reactivo por defecto: se atiende lo que falla, no lo que está programado. Un plan de mantenimiento es la base para pasar de una operación reactiva a una preventiva.

Cómo lo gestiona Gestiion

El plan se configura por tipo de activo, con su frecuencia y checklist asociado, y genera las órdenes de trabajo automáticamente a partir de ahí.