Ninguna operación elimina el correctivo por completo, y ninguna debería intentar prevenir absolutamente todo. La pregunta real no es "preventivo o correctivo", sino en qué punto cada uno deja de ser la opción más barata.

Por qué el correctivo cuesta más de lo que parece

  • El repuesto de urgencia suele costar más que el mismo repuesto comprado con planeación.
  • Una falla no planeada detiene la operación en el peor momento posible, no en uno conveniente.
  • El técnico atiende la urgencia dejando pendiente lo que tenía programado, generando un efecto dominó.

Por qué el preventivo también tiene un costo

Intervenir un activo que todavía funciona bien también cuesta: horas de técnico, repuestos que a veces se cambian antes de necesitarlo, y tiempo de parada planeada que igual afecta la operación. Un preventivo excesivo no es gratis solo porque es planeado.

Cómo encontrar el balance

El balance correcto depende de la criticidad del activo. Para un activo crítico, vale la pena un preventivo más frecuente aunque implique cierto sobre-mantenimiento — el costo de una falla es mucho mayor. Para un activo de bajo impacto, puede ser más barato dejarlo correr hasta que falle y atenderlo como correctivo.

TecnoMant, por ejemplo, redujo cerca de un 30% sus intervenciones correctivas en el primer año al automatizar la programación de su preventivo — no eliminó el correctivo, pero cambió la proporción.

Cómo medirlo

La proporción de correctivos frente a preventivos, por tipo de activo, es el indicador más simple para saber si el balance está bien calibrado. Si los correctivos superan en número a las intervenciones planeadas, casi siempre es momento de revisar las frecuencias del preventivo.